Camino Snorkys 2018. Día D+5.

El madrugón era necesario. Salida a las 06:00 para asistir a la Misa del Peregrino en la Catedral de Santiago a las 12:00. Primeros kilómetros por caminos a la luz de linternas. Ritmo de marcha más intenso. Breves paradas para desayuno y almuerzo. Sorprendentemente, mojones del Camino en muy mal estado. Lluvia bordeando el Aeropuerto de Santiago. Ni rastro del Aeródromo Militar. Monte del Gozo y, por fin, Santiago. De uniformidad, polos Snorkys de color rosa y pañuelo de Los Navarros. Entrada en Plaza del Obradoiro. Filá con bastones por lanzas al son de un gaitero. Luis grabó en video sólo al gaitero. En ese momento desconocíamos la viabilidad técnica de videos en selfie. Precipitación por entrar a tiempo en la Catedral. Sorpresa por el vuelo del Botafumeiro al ser el Día de la Ascensión. Solemne Misa del Peregrino y Compostelas, una vez comprobada cada Credencial del Peregrino con los sellos del Camino. Y a celebrarlo toca. Motivo había. Encuentro con Pafo, su caravana y su nécora. Y con la señora Chelo o Consol y sus tartas de Santiago. Por la tarde, abrazo al Santo y visita a la Catedral. Saludo casual a conocidos diversos del Camino. Foto característica tumbados en el centro de la Plaza con los rusos de Vladivostov que no eran rusos de Moscú… El internacional lenguaje de signos con los rusos. Aseos de señoras en situaciones de emergencia. Y tiempo de buscar el Hotel México. Allí nos esperaban las mochilas y, para asombro nuestro, un par de botellas de cava. Detallazo de nuestro amigo Moncho. ¡Qué grande, Ramón! 2 noches en estupendas habitaciones con baño. Por gentileza del grupo, Pedro duerme en habitación individual. Dulces sueños.