Camino Snorkys 2018. Día D+3.

A la mañana siguiente, tras una noche de ronquidos poco amortiguados por las cortinas de los nichos y una vez rescatado el refajo volador de Ernesto, se continuó el Camino con destino a Ribadiso, próximo a Arzúa. Espectacular la Pulpería Ezequiel, parada obligatoria en Melide. Singular degustación de su famoso pulpo y otros varios. Gracias al entrenamiento integral previo al Camino, se pudo reanudar la marcha de unas 2 horas hasta el Albergue Milpés en Ribadiso. Pequeño y aislado alojamiento con buenas vistas que resultó acogedor en cuanto al servicio de restauración. No tanto en la habitación, aunque la pernocta resultó pintoresca: 10 deficientes literas a compartir con 5 francesas poco agraciadas y campeonas de ronquidos de Francia. En esas literas-barcos cualquier cambio de postura corporal provocaba un oleaje en la contigua, por lo que se echó de menos disponer de biodramina en la mochila... No obstante, hubo ratos en los que la mayoría lograron conciliar el sueño y se entabló un combate a ronquidos contra las campeonas francesas. Si bien hubo un momento en el que Francia se vino arriba y reinaban en la noche, como si se respondiese al grito de “por España, todo por España”, los grandes roncadores nacionales mostraron su poderío al unísono, logrando silenciar a las orgullosas francesas. Dolidas por la derrota en la batalla nocturna, las muy harpías se vengaron por la mañana diciendo que había que ducharse más y echarse desodorante… La caballerosidad hispana evitó responderles que las “cacho guarras” eran ellas porque al entrar a dormir la víspera, estando ellas ya acostadas, el tigre tenía sus garras afiladas…