Desayuno. En León y por la costa de Noya hasta el fin del mundo. De camino, parada en pensión frecuentada por Ernesto en Crucero de Roo y bonita visita con almuerzo en Muros. Y por fin, Fisterra, el fin del mundo. Impresionante. Después, paseo y mariscada en Os Tres Golpes, sitio aconsejado por la señora de la lonja de pescado, de edad indeterminada entre 50 y 80 años. La ocasión lo merecía. Regreso a Santiago que no León. Pernocta y madrugón.